domingo, agosto 07, 2005


EL CODIGO DA VINCI III

¡Lo he terminado! Como conclusión superficial y final diré que empeora al galope en los últimos tramos, emparchando debilidades e inventando salidas de emergencia para los hilos sueltos que no se pueden anudar. Los demás, munido de una tijera, sencillamente los corta...

El libro no tiene defensa. Es un producto destinado a "pescar giles" que lo compren, lo disfruten y recomienden. ¿Cómo funciona? Ese secreto, más que el que entraña el libro en sí, es lo que me gustaría descubrir. Una cosa es pedir la complicidad del lector, jugar contra la incredulidad con guiños más o menos afortunados y muy otra jugar sucio todo el tiempo, forzando la cosa al amparo de que el misterio a develar todo lo permite, todo lo apaña. Si es por eso, y sin ser un libro que me haya gustado horrores, creo que el de Saramago (comparo por tema, no por calidad literia) juega sus fichas con honestidad, y tiene una virtud superlativa: respeta al lector. En realidad, considerando que soy escritor, tengo bastante poco aprecio por cierto tipo de detalles. O tal vez deba expresarlo así: cuando me doy cuenta de que algo es así o asá prefiero que no me arrojen cataratas de detalles por la cabeza. Que la historia está amañada (ver "Así burlamos a Carlomagno" de R.A.Lafferty) o leer entre líneas cualquier libro sobre un período determinado de la historia y lo podremos comprobar sin más recursos que la simple capacidad humana para relacionar datos. Que el cristianismo es una religión "fabricada" para atender a ciertas necesidades políticas del momento y que el Concilio de Nicea "legalizó" una cantidad de elementos del más diverso origen para hacerlos ligar entre sí, no tengo dudas. En realidad (creo que ya lo dije en una de las entradas anteriores) lo único importante de esta experiencia es descubrir qué resortes toca el libro para conseguir tanta adhesión a partir de tanto fraude. Si logro responder a eso (no será fácil) tal vez pueda escribir un best seller y llenarme de millones...

6 comentarios:

René López Villamar dijo...

Me parece muy atinada tu conclusión. Y si encuentras la solución al enigma del Código, espero me hagas saberlo. Porque la gente lo lee, toda la gente, en camiones, taxis, cafeterías, hospitales... Incluso la gente que no lee nada, o sólo el periódico, o sólo ¿quién se ha robado mi queso?, lee esta novela.

Muchos saludos

Saurio dijo...

Sergio:
Lo tuyo es un sacerdocio.
Amén.

Sergio Gaut vel Hartman dijo...

Gracias, Saurio. Pero sacerdote fusilador, al decir de Daniel Salvo. Ahora me leo Angeles y Demonios, desculo la formula y nos hacemos ricos.

zaxl dijo...

Concuerdo contigo, el principio me llamó la atención, pero el final lo leí por compromiso. Creo que el final se diseño para agradar a mentalidades más romatiqueras y con gusto por los finales de novela rosa.
Mis dos conclusiones
a. Las verdades a medias son mucho más dañinas que las mentiras.
b. Es impresionante la ignorancia de la mayoría de la gente, que lee un libro x y lo acepta sin cuestionarlo.
ah y
c. No vuelvo por más Brown....

Jose Vicente dijo...

No entraba en mis planes leer más de Dan Brown, pero he hecho una apuesta con mi mujer, si ella se lee "El color de la magia" de Terry Pratchett, yo leo "Ángeles y Demonios".
Ella dice que es mejor que "El Código...", ya contaré la experiencia. Al menos si lo leo podré hablar de él.

Sergio Gaut vel Hartman dijo...

La misma persona que me prestó El Código Da Vinci me prestará Ángeles y Demonios (¿alguien supuso que yo gastaría mis billetes para comprarlo?). En cuanto tenga algo que decir, lo haré. Creo que acaba de ser publicado otro libro de este fabricante de chorizos. La Conspiración. ¿Puede ser?