jueves, agosto 04, 2005


EL CODIGO DA VINCI II

El avión llegó a Inglaterra, yo a la página 400 y la trama cayó en un pozo sin fondo. Ahora, más que nunca, la pregunta es: ¿cómo es posible que se acepte sin protestas una serie de despropósitos como los que el señor DB presenta para hacer avanzar la acción? Una cosa es urdir algunos trucos destinados a producir algunos fuegos de artificio en rincones especialmente adecuados, pero forzar las situaciones hasta el extremo de tomar al lector por imbécil ya es preocupante. Pero no por el señor DB, que se gana sus monedas con tanta o tan poca habilidad como un Spielberg, un Guillermito Portales o un André Agasi, por citar a los primeros que me vienen a la cabeza. Lo preocupantes es la gente. Vivimos en el mismo mundo. Y ellos son muchos y yo uno. ¡Estoy expuesto a la impredecible conducta de millones de chimpancés blandiendo navajas y cimitarras!

4 comentarios:

Luana dijo...

Hola Sergio!!

Le dí una oportunidad al libro y lo leí (hace tiempo). Aquí en México, casi todo el mundo traía el libro bajo el brazo... (pasó algo similar cuando se estrenaron las peliculas del "señor de los anillos"). Lo leí, más que nada por curiosidad (y porque un amigo me lo prestó).

A veces me pasa, que cuando "la crítica" da comentarios desfavorable acerca de un libro, me entran ganas de leerlo y comprobar si de veras es tan malo (a lo mejor soy algo masoquista). Eso sí, si el libro no me atrapa o me aburre, sin pena ni gloria, queda relegado al estante más alto de mi librero.

Puedo decir a su favor que me pareció "entretenido". Nada del otro mundo, lectura "ligth" que facilmente puedes dejar de leer para salir a tomar un café.

De hecho, cuando lo leí, me dió la impresión que el sr. Brown ya estaba pensando en que se llevaría al cine (que ya se está filmando)...probablemente por la forma en que está armada la novela, buenos y malos, el heroe investigador y la joven hermosa...

En fin, siempre habrá gustos para todos...es como la comida: cuando el paladar está acostumbrado a platillos exóticos, aprende a diferenciar sabores y olores, y sabe reconocer una comida de calidad. Me imagino que por eso detectas errores que el resto de los mortales no podemos notar, jejejeje.

Luana

http://universos-paralelos.blogspot.com/

PD. Felicidades por el trabajo que realizas en las listas de ciencia ficción.

Sergio Gaut vel Hartman dijo...

Hola, Luana.

Gracias por el aporte. Coincido contigo en que el libro es entretenido. Ya lo estoy terminando. Le he encontrado múltiples defectos, algunas cosas interesantes y cierta habilidad (de trazo grueso) para mantener al lector atrapado. Es más de lo que se puede decir de otros libros, alabados por los críticos y que son ladrillos insoportables...

Estoy agregando tu blog a mi lista de páginas personales informadas a diario en CCF.

René López Villamar dijo...

Completamente de acuerdo, Sergio. Yo al Código Da Vinci le respeto dos cosas. Su habilidad, cinematográfica, para hacer que el lector siga pasando las páginas (y detenerse es simplemente poner pausa en el DVD). Y el hecho de que en nigún momento se asume como literatura.

Muchos saludos

Jose Vicente dijo...

Hola Sergio:

Yo lo leí en los descansos para almorzar en el trabajo, cuando todavía no era un fenómeno de ventas en España y me pareció entretenido. El autor juega con datos históricos y legendarios en una estructura que engancha al lector con pocas pretensiones. Es un libro para leer en el autobús, el metro o el baño, ya que no requiere prestarle mucha atención a la trama, previsible y reiterativa. En cada cápítulo el autor se las apaña para resolver un misterio y dejarte con otro para que sigas leyendo. Muy hábil.

Lo que me parece absurdo es el culto que mueve entre la gente que cree que todo lo que se cuenta es cierto y que se trata de una novela histórica. Y lo que verdaderamente me produce nauseas es la profusión de libros que pretenden descifrar las "claves ocultas" del libro. Ya sé que es cuestión de marketing, pero me molesta que engañen a la gente.

Según dicen -yo no la he leído- la novela anterior "Ángeles y demonios" es bastante mejor.

Saludos

José Vicente Ortuño